jueves, 10 de junio de 2010

Hannoveriano


De origen Aleman.
Este caballo posee solidez física, un temperamento calmoso, habiendo estado destinado al tiro.
Al término de la Segunda Guerra Mundial fue dedicado a las competiciones de salto en
las que siempre ha sobresalido por encima de muchas otras razas. Terminada la Segunda Guerra Mundial,
la reproducción de esta raza se dedicó al caballo de silla para competiciones y concursos de salto.
Características:
El cuello es sumamente largo y esbelto, sobre unas espaldas grandes e inclinadas.
La cola debe estar debidamente colocada sobre los cuartos traseros, aunque algunas veces
la inserción es demasiado alta. Estos ejemplares hacen gala de una acción impresionante,
enérgica, recta y franca, con una elasticidad particular. La cabeza tiene gran calidad,
aunque es un poco pesada y áspera, y actualmente dicha cabeza ha quedado perfeccionada,
con una silueta expresiva y limpia con ojos vivos e inteligentes.
Pelajes:Estan todos permitidos
Alzada:oscila entre los 155 y 165 cm

martes, 8 de junio de 2010

Appaloosa


El fenómeno de color que distingue al caballo appaloosa se encuentra en la base genética de los caballos primitivos. Aparece, por ejemplo, plasmado en pinturas rupestres que datan de hace más de 20.000 años.

En la antigua Persia se tenía un gran aprecio a estos caballos moteados y los consideraban como los caballos sagrados de Nicea.

En Europa los caballos moteados aparecen a través de la historia, abundando más entre los caballos españoles y lippizanos.

La capa característica del appaloosa aparece plasmada en pinturas rupestres, como las de Peche-Merle, Francia, que datan de hace más de 20.000 años.
En América era común ver el color punteado entre los caballos españoles de los conquistadores del siglo XVI, por lo que cabe suponer que el origen del caballo appaloosa no es otro que el caballo español de una capa determinada, que empezó a ser seleccionado probablemente por los indios Nez Perce que vivían en la región noroeste de lo que hoy son los Estados Unidos, en los estados actuales de Washington y Oregón.

Fueron los Nez Perce quienes vieron en este caballo el prototipo de animal que buscaban para sus actividades de caza y guerra, en particular por su color, nobleza, versatilidad y fortaleza de estructura.

Practicaron por más de 200 años una selección cuidadosa de los caballos, usando para la reproducción sólo los que mejor representaran a la raza que deseaban. Así fijaron genéticamente los elementos que distinguen hoy en día al Appaloosa. El nombre de la raza appaloosa proviene del Río Palouse, que atravesaba la región habitada por los Nez Perce.


* Existen seis tipos diferentes de capas:
o Leopardo: manchas ovaladas en toda la capa, con fondo blanco o de color claro.
o Lomo manchado: con la grupa y riñones de color claro, con manchas oscuras (se piensa que es la rama original)
o Lomo claro y crines oscuras: grupa y riñones claros sobre fondo oscuro.
o Copo de nieve: base oscura y manchas blancas a lo largo de todo el cuerpo.
o A gota: manchas oscuras sobre fondo blanco en todo el cuerpo.
o Jaspeado: parte anterior oscura con manchas blancas y de otros colores y parte de detrás clara con manchas oscuras.
* Generalmente los machos presentan manchas y colores más vivos que las hembras.
* Cuello de longitud media y bien asentado.
* Grupa redondeada y musculosa.
* Extremidades delgadas y huesudas, pero resistentes.
* Cola y crines escasamente espesas.

Los caballos Appaloosa tienen otras tres características distintivas:

* Piel moteada: ésta es una característica única del caballo Appaloosa. Por lo tanto, la piel moteada es el indicador más importante. Ésta es diferente a la piel rosada común, ya que tiene áreas oscuras intercaladas en la piel rosada y da como resultado una piel pecosa. Se localiza en diferentes partes del cuerpo. Además del hocico y alrededor de los ojos, también se localiza en el área genital. Muchas razas tienen manchas de piel rosa sin pigmentación, que no se debe confundir con la piel moteada del Appaloosa.

* Esclerótica ocular: La esclerótica es la capa de tejido conectivo duro, blanco y fibroso que recubre la mayor parte del ojo.[1] La parte blanca del ojo humano es un ejemplo. Todos los caballos tienen esclerótica, pero la del Appaloosa es blanca y normalmente mucho más visible que en otras razas. Todos los caballos muestran blanco alrededor del ojo si los giran hacia arriba o hacia abajo o si se levanta el párpado. La esclerótica blanca es visible en todo momento en el caballo Appaloosa y es una de las características distintivas. No es necesariamente característica Appaloosa si el lucero en la cara del caballo rodea a los ojos.[cita requerida]

* Cascos rayados: muchos Appaloosa tienen rayas verticales claras y oscuras bien definidas en el casco. Hay que tener cuidado de distinguir que estas rayas blancas no se originen en una lesión en la corona o de una calceta blanca en la pata del animal. Si hay duda sobre esta característica hay que confirmar que el animal tenga las otras características Appaloosa.

lunes, 7 de junio de 2010

El pura sangre


El Pura Sangre es la raza de caballos más rápida y de las más valiosas en el mundo.
Se trata de una raza mezcla de equinos diferentes, aún se conserva un registro genealógico de las primeras razas inglesas e irlandesas. Ha sido la mayor influencia en las carreras de caballos, aportándoles mejor estética, velocidad y resistencia. La evolución de la raza pura sangre se remonta al cruce proveniente de tres caballos orientales, considerados los tres sementales fundadores de la raza: el Byerly Turk, el Darley Arabian, y el Godolphin Arabian. El cruce y la crianza se realizaron con caballos "corredores" ingleses tradicionales criados en yeguadas reales de las islas británicas.
El mejor tiempo registrado por un ejemplar en una carrera fue alcanzado en Epson, Inglaterra, en que un caballo de esta raza logró un promedio de 77 kilómetros /hora.

Todos los caballos pura sangre que compiten en carreras están registrados en los libros genealógicos de caballos en su país de nacimiento.
Cuando los caballos destinados a las carreras cumplen el año de edad comienzan un entrenamiento que implica la aceptación del peso y las órdenes de un jinete. Aunque algunos caballos de dos años participan en carreras, un caballo pura sangre está en su momento de mayor rendimiento entre los tres y los cinco años; sin embargo, ésta no es una regla básica ya que existen ejemplares que han competido con éxito pasados los diez años de edad.
Una yegua se conoce como potranca hasta su quinto año e inmediatamente pasa a ser una yegua. Un caballo castrado de cualquier edad es un capado. Un caballo no capado es un potro hasta los cinco años y a partir de entonces será simplemente un caballo o un semental.

Su cuerpo es largo, esbelto y poco proporcionado, siendo su perfil recto.
Los riñones de esta raza son más fuertes que un caballo normal, lo que proporciona más potencia para el galope.
Las extremidades posteriores son más grandes y largas, mientras que las anteriores son delgadas, con antebrazos musculosos y articulaciones grandes y planas. La medida del hueso por debajo de las rodillas es inferior a 20 centímetros.
Su cabeza está estilizada y siempre alerta, sin demasiada carne en la mandíbula. Los ollares de la nariz son de gran tamaño, propicios para una oxigenación rápida.
La espalda de esta raza suele ser larga y muy inclinada, con la cruz prominente, lo que le permite unos trancos bajos largos y económicos.

Txurdinaga Behekoa

viernes, 4 de junio de 2010

Caballo árabe


El caballo de raza árabe debe su reputación a su inteligencia, carácter fuerte y resistencia sobresaliente. Con una cabeza característica y la cola siempre en alto, el caballo árabe es una de las razas de caballos mejor reconocidas en el mundo.

Es una de las razas de caballo más antiguas, ya que hay evidencia arqueológica de hace 4.500 años de caballos muy similares a los árabes modernos. En el transcurso de la historia, los caballos árabes del Medio Oriente se esparcieron por el mundo gracias al comercio y las guerras. También fueron muy usados para mejorar otras razas al añadir velocidad, refinamiento, resistencia y buena estructura ósea. Hoy día, las líneas árabes se pueden encontrar en casi cada raza moderna de caballos para montar.

Los caballos árabes tienen una cabeza en forma de cuña y bien refinada, frente amplia, ojos grandes, fosas nasales grandes y hocicos pequeños. La mayoría despliega un perfil distintivamente cóncavo. Muchos árabes también tienen un pequeño aumento en la frente entre los ojos, llamado "jibbah" por los beduinos, que añade más capacidad en los senos paranasales. Se cree que esto les sirvió en su natal clima seco del desierto.[3] [4]

Otras características distintivas son su trasero relativamente largo y nivelado y su cola en alto. Los árabes de buen linaje poseen caderas profundas y bien anguladas, y hombros con buena caída. La mayoría tienen cuerpos compactos con espaldas cortas. Algunos, y no todos, tienen 5 vértebras lumbares en vez de las usuales 6, y 17 pares de costillas en vez de 18. Así, un árabe puede cargar un jinete pesado con facilidad, aunque sea pequeño.

Los árabes normalmente poseen huesos fuertes y densos, patas fuertes y buenas paredes en los cascos. Se les prefiere especialmente por su aguante. Los árabes tienen balance natural, agilidad y empuje, cualidades originalmente esenciales para un caballo de guerra en el desierto, y que hoy se ven en varias disciplinas competitivas.

Txurdinaga Behekoa

martes, 1 de junio de 2010

La perla negra


El frison (tambien llamado La perla negra) es una raza de caballo procedente de Países Bajos.

Hacia el año 150 después de Cristo, ya se conocía al caballo Frisón, siendo muy codiciado para la guerras. Los historiadores Romanos mencionan la aparición de tropas Frisonas. Así mismo, en el Siglo IV después de Cristo, se citan las apariciones de legiones hombres y caballos Frisones. Guillermo “El Conquistador”, utilizó en la batalla de Hastings en 1066 caballos que se parecían enormemente a los sementales Frisones.
Probablemente, estos ejemplares y otras razas existentes en Europa, fueron cruzados con caballos Árabes y Españoles durante las Cruzadas, y posteriormente durante la guerra de los 80 años. La morfología actual de la raza cuenta con una cabeza de cara convexa, un cuello erguido y una elevación distintiva en el trote aunque a pesar de los años el caballo Frison a mantenido casi la misma morfología.
Existen ciertos aspectos que son difíciles de describir pero tienen que ver con la nobleza, el orgullo y la vitola o apariencia. Sus rasgos más importantes son los ojos obscuros de mirada entrañable, el cuello erguido, las crines negras espesas y largas, así como la cola ondulada y el abundante pelo en las cuartillas de sus patas. El color negro representa la característica más preponderante de la raza. El único detalle blanco que se admite es en la frente y preferiblemente de un tamaño muy reducido. La cabeza no debe ser ni larga ni grande, sino denotar nobleza y expresión; las orejas, de tamaño mediano con sus puntas dirigiéndose levemente hacia el interior. El cuello erguido, deberá ser lo suficiente largo, sin mostrar una sobre masa o ser excesivo. La alzada a la cruz habrá de ser entre l.58 y l.65 m para considerarse apropiada. La grupa se prefiere algo alta y suficientemente larga. Las extremidades tienen gran importancia, debiendo estar correctamente balanceadas y conformadas, ser resistentes y sin fallas.

En los últimos años la ganadería del caballo Frisón ha enfocado gran atención en la calidad del movimiento o los aires. Es importante que el caballo Frisón disponga de un buen paso, amplio y elástico, así como, de un trote elevado que además cubra suficiente terreno.
El caballo frisón se puede ver con frecuencia en exhibiciones ecuestres, entre los carales de una calesa frisona tradicional, de ruedas altas. En Holanda, los ocupantes irán seguramente vestidos con un traje tradicional. El frisón también constituye un caballo de equitación de primera clase, con una clara aptitud para la doma y una magnífica reputación como caballo de aprendizaje en las escuelas superiores de equitación. El caballo frisón cautiva nuestra mirada durante el trote a causa de su alto juego de rodilla.
Las crines de la cola y del cuello son muy espesas y abundantes, a veces pueden o no estar ambas trenzadas o algo onduladas. De la cabeza podemos decir que es bastante larga y está provista de orejas pequeñas, que siempre están erguidas y elegantes, características de su gran docilidad y excelente temperamento. En cuanto al carácter, son muy tranquilos y tienen mucha presencia, por lo que lo convierten en un animal perfecto para el tiro. También ha sido empleado en el circo a consecuencia de su pelaje negro, su majestuosidad y su talla impresionante. Antiguamente fue el caballo de guerra de los alemanes, el cual ha ido mejorando mediante diversos cruces, en especial con los caballos andaluces. Los lugares en que es más apreciado es en Holanda y Bélgica. Los caballos frisones son siempre negros como el azabache o en algunos casos, castaño oscuro.
Txurdinaga behekoa